viernes, 6 de agosto de 2010

Febrero.

"La verdad es que no nací cómo en esas historias y cuentos de viejos con pipa, ni playas lejanas ni fases lunares extrañas, sólo uno más, cómo otro cualquiera y sin un destino más allá del de vivir entre todas estas mentes y almas tan distintas, tan distantes... Tan enfermas. Y sin embargo aquí estoy, ciudadano de un mundo terminal en su último paseo. Éste, querido lector, es mi legado.

Ángel, 22/2/08"

La gente cómo yo, es decir... El porcentaje masculino de nuestra amada población humana se define entre otras muchas cosas por el curioso hecho de que una parte de nuestro cuerpo se levanta poco antes de que nuestro consciente releve al subconsciente por la mañana. Es en parte un privilegio y en parte una putada porque yo, aquel 23 de febrero del 2010 me levanté considerablemente resacoso y empalmado, potente mezcla. Me estaba encendiendo un cigarro en el nido de amor de mi tío cuándo sonó el timbre, me levanté en calzoncillos y abrí la puerta del cuarto intentando despegar las pestañas del ojo izquierdo. Lo poco que ví antes de llegar al recibidor fué algo así cómo bragas y calzoncillos y una especie de amorfo ser formado por lo que parecían ser mi tío y su amada princesa de puticlub tirados en el sofá. Llegué al recibidor con el cigarro colgando y pegado de los labios y metí mi ojo recien liberado en la mirilla.

- ¡Abre, perra en celo colocada! - dijo un tipo delgaducho que mi ojo miope no acababa de reconocer entrando en la casa con lo que parecía ser una especie de instrumento musical colgado de la espalda - Llevamos una puta media hora tocándote...
- ¿Hay más? - dije con una voz lastimera que la resaca camuflaba poniéndole el color de un Kutxi Romero recién levantado - ¡Ostia, Sanses! ¡Sanses! Mi tío está en bolas ahí en medio.
- Tranquilo, que sólo me pones tú - dijo mientras entraba seguido de una camada de 4 personas mucho más acabadas que yo que formaban lo que llamábamos la Pipa, un amago de grupo musical con muchas ganas y poco futuro.

Ese Martes quise pegarme un tiro, ya fuera por que habían pasado dos ninfas por delante mío en calzoncillos con Charlie en todo su esplendor y tan siquiera me miraron o por que el último que entró en la casa fue un colgado con gafas de culo de vaso y un cartón en la boca que me saludó dándole un cariñoso mimo a mi pequeño. Saqué a mi tío y a su princesa del sofá a la vez que me preparaba un café que sólo yo soy capaz de ingerir y abría las ventanas para menguar el efecto submarino en el que poco a poco se convertía el comedor-cuarto de baño de mi casa por obra de los queridísimos miembros de La Pipa.

- A ver colegas... ¿Se puede saber por qué coño me levantais a estas horas? - dije observando al Pepet, el tipo delgaducho del bajo colgando.
- Es martes cacho imbécil - me dijo con su actitud borde que tanto me hacía quererle - A ver si adivinas... ¿Que hay los martes?
- No sé que hay los martes pero ayer por culpa tuya llegué a mi casa flotando - le reproché recordando el último chupito de la noche y su carilla riendo.
- Bueno, quien dice culpa suya dice por culpa del duendecillo que perseguías ayer - dijo Lu, una de las ninfas que habían hecho caso omiso a mi preciosidad y que en ese preciso instante se partían en mi cara con el resto del grupo.
- Iros todos a tomar por culo... - dije haciéndome el ofendido yendo a buscar la guitarra.

A veces las personas tendemos a complicarnos la vida para hacer más interesante la mediocridad de nuestro día a día, nos montamos aventuras que no existen y fantaseamos con amores y drogas inventadas. Es triste la realidad y por eso la deformamos, supongo que aquello era lo que nos llevaba a reunirnos cada martes y jueves para tocar, para darle algo de color a nuestras vidillas en despegue, algo de esperanza...

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6 comentarios:

  1. Aqui tienes mi crítica. Es pobre y tipica, con nada de sustancia pero la más verdad de las verdades:
    Eres genial Adri. XD
    me gustó mucho... es un tanto biográfico o te lo has inventado desde cero? no... tiene un toque biográfico, no?

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  2. :) Inventado desde cero, aunque quieras que no entre líneas siempre habrá algo que hable de mí.

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  3. Esto promete, Adri. Esto pro-me-te. Seré la primera en comprar Febrero si lo editas algún día.

    De puta mare, ets molt bo.

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  4. ¡Saludos!

    La verdad es que no tengo mucha experiencia en leer cosas escritas por gente tan joven como tú, pero hasta ahora, cuando lo he hecho, nunca me he encontrado con nadie que muestre un estilo tan ágil. Parece que llevaras escribiendo más años de los que es físicamente posible que lleves, por lo que no me queda otra que animarte a seguir haciéndolo: a tu edad, mi estilística era mucho más pobre.

    Tienes un rico vocabulario, que además sabes mezclar muy oportunamente con un lenguaje coloquial sin que chirríe: eso es difícil de conseguir, y sin embargo en ti parece un don natural. En cuanto a la estructura y ritmo del texto, logras captar muy bien el interés: no sé si era ésa tu intención, pero en los primeros párrafos consigues que el lector crea que la escena en la que va a introducirse va a ser más extrema de lo que finalmente es... Eso hace venir muy bien la reflexión final: el lector se da cuenta de que su imaginación le ha hecho creer lo que no era, y se sonríe. Ya digo que ignoro si era ésa tu intención o no: puede que tan sólo pretendieras plasmar en tus líneas una evocación propia, sin más implicación que el placer o la liberación que siente uno al transmitirla, o que esto sea el primer acto de un cuerpo mayor que todavía no has mostrado. En cualquier caso, no es algo que importe: estamos demasiado acostumbrados a esperar de cualquier redacción en prosa una estructura discursiva al uso, cuando la literatura debe disfrutarse también de la misma manera que se disfruta la música o las artes plásticas. Quiero decir: nadie le pide a un cuadro que se lo dé todo servido a quien lo mira, sino simplemente que le evoque con acierto un contexto, una escena, una emoción. Tu texto, lo consigue de sobra: es un cuadro interesante.

    Usas muchas oraciones compuestas, largas y densas, y eso es señal de que necesitas espacio pues tienes mucho que decir y herramientas para decirlo: es decir, ese rico vocabulario tuyo que te mencionaba antes. Pero las frases largas son arriesgadas, y hay que aprender a manejarlas bien para que el lector no se pierda en ellas. En tu caso, deberías mejorar la puntuación ortográfica, marcar bien las pausas colocando las comas y los puntos donde más conviene, y no errar en la acentuación: tu ortografía es buena, pero como nos ha pasado a todos parece que todavía no se te ha grabado a fuego cuando un "como" debe llevar tilde, por ejemplo. Si en algún momento crees que te puede servir, para mí no será molestia ninguna tomar tu texto y devolvértelo con la puntuación ortográfica y acentuación corregidas: no se me da mal.

    En fin: espero no haberme excedido en pedantería creyéndome demasiado mi rol de crítico :-) Uno nunca termina de pulir su manera de escribir, y en mi caso particular tengo una dura batalla contra la pedantería y el engolamiento: "quin remei"...

    ¡Un fuerte abrazo!

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  5. Muchas gracias por la crítica, intentaré mejorar sobretodo la parte de la puntuación, lo encuentro algo difícil ya que me da la sensación de que una pausa puede destrozar la fuerza de la frase. Paranoias... ¡Muchas gracias! :)

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  6. He estado encantado de hacerlo :) Para lo que quieras, siempre que quieras. ¡Abrazos!

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